En los últimos años una profunda revisión en la metodología de la transferencia transcervical ha optimizado la técnica.
El operador es crucial debe ser capaz de depositar el embrión en el lugar adecuado sin lesionar el endometrio. Catéteres capaces de ser visualizados bajo ecografía, polímeros de alta calidad biotesteados y una preparación adecuada del endometrio potencian los resultados.
Se usa catéteres probados con la más alta calidad y biotesteados (ej. Wallace, Cook, etc.). Es importante señalar que se considera un personal adiestrado aquel que ha realizado no menos de 300 transferencias embrionaria.


Con los más altos niveles de control de calidad, asepsia y calidad de aire óptima asegurada con prefiltrado y filtración permanente bajo filtros HEPA con equipo GENX, control de temperatura a 21° y aseo diario con productos no contaminantes nos aseguran la no contaminación de los cultivos. Desde el momento de la identificación de los ovocitos, el que se realiza en cámara de IVF con control de temperatura, base termostatizada, atmósfera controlada y bajo lupa estereoscópica, hasta el proceso de fertilización el cuidado de los gametos solo se logra con tecnología de vanguardia.


De hiperestimulaciones con alta demanda de gonadotrofinas pasamos a la actualidad a estimulaciones mínimas y ciclos naturales. Un manejo personalizado de los ciclos resultan en una calidad óptima ovocitaria, priorizando la calidad a la cantidad., con la consiguiente disminución de costos en medicamentos.
Descripta en los años tempranos de la década del 90 fue inicialmente diseñada en presencia de factor masculino (bajos conteos y mala morfología espermática).